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A veces,parece como si todo lo que te rodease, hubiese hecho un pacto con el diablo y se te lanzase directo al cuello, asfixiandote coforme pasan los segundos con un poco más de fuerza cada vez. El ruido fuera, se te antoja chirriante e insoportable nunca tuvo tan poco sentido una realidad tan violenta. Observas inmune a tu pesar todo lo que esta ocurriendo a tu alrededor, y es como si tus pies hubiesen arraigado muy debajo del suelo que pisas, tan profundo, que no te dejan moverte una milésima de diametro. En una mueca que no reconoces, la boca se entreabre, como dando paso a un chillido estentóreo, qué no termina de subir por la garganta y que permanece presionado tu cuello e impidiéndote apenas tragar saliva. No consigues gritar y parece que tus lagrimas se hubiesen secado de golpe, o hubiesen hecho huelga general al dolor y no quisiesen ser juzgadas.
Tu cuerpo no se inmuta.
Es entonces cuando te preguntas quien eres, e intentas entender cual es el sentido de tu existencia aqui, en este lugar, pero no encuentras argumento alguno.
Vacío .
Tu alma ha huido a un lugar mejor y te ha dejado sola con tu fisico, con lo terrenal con un cuerpo, sencillamente un cuerpo.
Nada hay dentro de ti en estos momentos. Intentas en vano, imaginarte la playa de noche, el olor a salitre y musgo, la brisa acariciando tus cabellos.....
Nada. No funciona ya. Solo sientes el frio mármol de un suelo excesivamente real, y ese frío tan conocido, tan inconfundible...
.Y de nuevo gritos.....
Tus musculos comienzan a flojear. Inseguridad vertiginosa. Temblores.
Pierdes el sentido de la orientación ,y todos los colores que aún permanecen en la retina comienzan a entremezclarse unos con otros, a derramar las formas del exterior... Como una acuarela húmeda aún , que va perdiendo la forma en el intento de fundirse con un nuevo color en un pincel recien mojado...
Tu cabeza te da vueltas, y la luz que antes entraba por la ventana de la habitación, y que tanto te tranquilizaba comienza a cegarte.
No ves nada , solo una luz muy luminosa y blanca que parece llevarte consigo, lejos de los gritos ,lejos de todo y de todos. Te sientes sin peso, te sientes flotar ,es como si levitases. Te comienzas a acostumbras a esa senasación de ligereza y vas abandonandote al cuerpo, por fin. |
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